La plaza del Capitole de Toulouse, la «ciudad rosa» por el color de numerosos edificios, es el epicentro de la vida comercial y social de la ciudad. Paseando por las calles y plazas de su alrededor encontrarás artesanos y artesanas que transforman la violeta de Toulouse, una flor de invierno de color violeta, en perfumes, licores, miel, confituras… o que utilizan el pastel, pigmento azul muy vinculado a la historia comercial de la ciudad, para teñir tejidos.
Toulouse es una auténtica metrópolis cultural, universitaria, industrial, aeroespacial y gastronómica, a partir de la cual descubrir pequeños pueblos fortificados con tradición artesanal.
Entre Toulouse y Carcasonne, encontrarás Revel, la ciudad del mueble. En el año 1888 un maestro ebanista se instaló y actualmente es una pequeña ciudad fortificada con la mayor concentración de artesanos especializados en la elaboración de muebles.
De aquí puedes continuar hasta Carmaux para conocer el trabajo del vidrio, pasando primero por el Museo de oficios del cuero de Graulhet, recorrer la ruta de los Pirineos y de Compostela o descubrir Saint Bertrand de Comminges, antigua villa romana.