El Canigó es una montaña de alto valor simbólico para los catalanes, que ha inspirado numerosas canciones populares y poemas, y también es la montaña donde se extraía el granate y el hierro, entre otras materias primas, por los artesanos y artesanas locales.
En Prades y Perpignan encontrarás maestros artesanos joyeros que transforman el Granat, una piedra semipreciosa de color rojo, en collares, anillos o pendientes.
En Arles-sur-Tech fíjate en los balcones de los edificios de los siglos XVII y XVIII hechos con forja y visita Le Moulin des Arts et de l’Artisanat, una antigua fábrica de tejidos catalanes que acoge talleres de cerámica, vitrales, forja… y una tienda con las obras de una quincena de diseñadores.
El arte de tejer es una tradición ancestral catalana. Visita St-Laurent-de-Cerdans, llena la casa de manteles, toallas o cortinas con los colores del Mediterráneo y no vayas sin una «vigatana», nombre de la alpargata típica catalana, con suela de cuerda y cintas trenzadas, que usaban los pescadores, los campesinos y los sardanistas.
¡Para en la ciudad de Palau-del-Vidre para explorar el mundo de la fabricación de vidrio!